Narra Nixie Bauer
No sé
cuántas horas pasamos sentadas, me ardía el trasero y Lu se quejaba de
todo…creo que me llegaba a molestar mas que estos dos par de inútiles, si fuera
por mi, la hubiera dejado con estos dos y yo seguiría mi camino, este no es el
lugar donde quería llegar como final, solo era un punto de partida para saber a
donde ir…
— Jamás
había visto unos ojos tan bonitos como los tuyos
— ¿Te
importaría dejarme en paz?
— Lo
voy a pensar
Sonrió, el chico de ojos azules me miraba lamiendo sus
labios, ese idiota se pensaba que por verme tan pequeña de estatura me dejaría
mangonear por cualquiera…miré a Lu molestar, tenía una mirada fuerte hacía ese
tal “Norman” no me importaba, buscaba cualquier manera de salir de aquí…tenía hambre
y ganas de ir al baño…
— Debo
ir al baño – dije nada mas
— Yo
la llevo – dijo el rubio
— Puedo
ir sola
— Si…claro
– rió
Abrió las esposas de aquel tubo pero las ató a una cuerda
que hizo jalar para llevarme a otro lado…
— ¿Ahora
soy tu perra?
— Como
quieras…
Sonreía, los pasillos estaban algo oscuros, a pesar de que
parecía ser de día afuera…miraba cualquier lado, una perilla que me hiciera
golpearlo, jalarlo o desatarme. Llegamos al baño.
— Anda,
entra
— ¿Me
darías…?
— ¿quieres
dejarte de estupideces y hacer a lo que venias? – se molestó
— De
acuerdo – bufé
Cerré un poco la puerta, miraba a todos lados y se escuchaba
muy quieto aquí adentro, ¿Qué pasaría afuera? Había muchas cosas que me
intrigaban, como del por qué mierdas pasó esto, siempre lo escuché decir en las
páginas sociales, las redes donde se dirigía mucha gente a bromear y decir que
cuando llegara el Apocalipsis Zombie ellos estarían preparados ¿para qué? Para
morir…si, debe ser eso, me reía por la simple estupidez de ni siquiera saberse
defender, al menos yo tenía lo mío, con un arma, un hacha y quizá un bat que me
dieran refuerzo…era lo único a claro…y mi hermosa catana, terminé y él me jaló
como si fuera un preso con una condena muy grande…entonces, los gritos se escucharon de nuevo.
— ¿Ahora
qué?
Corrió jalándome algo aprisa, grité pero no me escuchó, mis
muñecas se estaban lastimando y entonces, encontré un tubo, me detuve con las
piernas y este cayó al piso escuchándose muy seco y me encimé en su cuerpo al
golpear su cara
— Suéltame
– jadee
— Muérete…perra
— Será
después…ahora quiero que me sueltes…puedes quedarte con ella, a mi no me
interesa
Me miró, achicó sus ojos y me enseñó las llaves…las aventó
lejos por el pasillo y salió corriendo para saber porqué se escuchaba tanto
escándalo…para mi mala suerte, la luz se fue y volví a bufar al enojarme
demasiado, yo no podía morir así y menos en un lugar tan desagradable como
este. Me arrastré como si fuera un niño cuando rompen la piñata y los dulces
caen al suelo, mis manos algo lastimadas y ensangrentadas se embarraban en el
piso buscando aquella diminuta llave…me desesperaba y mas cuando los gemidos de
esas malditas cosas se escuchaban cerca de mi ¿en qué dirección? No lo sabía,
solo se que era blanco fácil para estas bolas muertas de carne putrefacta
— Diablos…diablos
Gemí. El sudor resbalaba dañando mis ojos y haciéndolos que
ardan un poco…entonces sentí ese pequeño metal, la tomé y sentía la respiración
de esas cosas, así como sus manos tomarme por los hombros, no pude evitar
gritar, no tan alto…pero si para desahogar el miedo que comenzaba a recorrer
mis piernas.
Cayó al piso por una patada que le di, quité las esposas y
comencé a buscar algo fuerte con que golpear, mis ojos comenzaban a
acostumbrarse a la oscuridad…pude divisar unos 3 cuerpos, una mujer por su
falda y cabello largo, y dos hombres…uno calvo y uno con cabello corto…jadeaba
cansada y con la adrenalina a flor de piel
— Maldito
seas Norman
Tomé un tubo y golpee la cabeza de la mujer, haciendo que su
melena se moviera con brusquedad al reventar su cabeza ya frágil, me faltaban
dos…pero corrí en dirección por donde Norman había salido, quizá sería mi
escape para poder salir de aquí…
Llegué a donde estábamos atadas, ya no había nadie, miré la
mesa y pude notar la maleta de las armas, la tomé y la puse en mi hombro,
cargué un par de armas en ambas manos y me dispuse a buscar la puerta de
salida, ni siquiera sabía donde mierdas se habían metido los otros tres,
mejor…así no cargaba con nadie mas…
— ¿A
dónde crees que vas?
— ¡¡Suéltame!!
— ¿Crees
que te vas a ir así tan fácil? Tu amiga no se dejó, así que vamos a jugar tú y
yo ¿te parece?
Sus enormes y sucias manos me quitaron la maleta de las
armas aventando de igual manera las que poseía sobre mis manos, me lastimó aun
mas por la fricción de las esposas que me había quitado, gemí al gritar, pero
apreté mis dientes cuando mi espalda se estampó en la mesa quedando
semi-acostada por ese maldito idiota, subí mis piernas juntas al flexionarlas y
empujarlo con fuerza. Su cabeza se escuchó como cuando se cae un juguete al
piso, se estampó en esa viga donde nos tenían atadas anteriormente…busqué algo
para golpearlo pero esas cosas escucharon el escándalo y venían por lo que les
correspondía…
— Que
lástima…serás la comida de estos muertos
— No
lo creo, bonita…tu vienes conmigo
Me jaló del brazo y pude tomar un arma, nos metimos a un
cuarto y entonces el silencio se hizo tan grande que un agujero en mi estómago
se abrió para tragarse todos los demás intestinos, tenía hambre, estaba cansada
y sedienta…esto no estaba en mis planes ¿pero que iba a estar de todos modos?
En esta vida se deben hacer las cosas en el mismo día…no con anticipación al
futuro…
— ¿Dónde
estamos?
— No
lo se, tu me jalaste aquí, idiota
— Tu
conoces mejor este lugar que yo
— ¿Entonces
por qué preguntaron como entramos? Valla, son los policías mas idiotas que he
visto
— ¡¡Cállate
y ponte a pensar como salimos de aquí!! No hay solo dos afuera, hay mas, Norman
se llevó a tu amiga
— ¿A
dónde?
— No
lo se, se me perdieron de vista
Si, era un completo idiota, se quería hacer el lúcido y
héroe tratando de violarme mientras mataba zombies, era un sueño loco que no
sonaba tan mal…pero con él…bueno, la verdad es que preferiría morir a que este
sujeto me toque y me haga la vida imposible…o lo que quedaba de ella
La oscuridad comenzaba a ser mas densa y pude sentir un
objeto en mis pies, entonces me agaché a tomarlo…excelente, era una escopeta…de
niña siempre quise tomar una y dispararle a mi maestra de Matemáticas, quizá la
mala suerte me la quitó, aunque sería divertido buscarla para poder hacerlo,
pero entre tanto moribundo putrefacto puede que no la encuentre muy fácil…será
mejor concentrarme en lo que debía y no estar pensando cosas absurdas…
Al momento de jalar el gatillo, el disparo iluminaba por
unas milésimas de segundo, entonces pudimos ver una enorme multitud de zombies,
todos, correr mas a nosotros y sobre todo por el disparo que acababa de
accionar…
— Mierda
— Buen
trabajo, idiota – me dijo
— Será
mejor que no hables así, si no serás tu el siguiente
— ¡Ja!
Encima a una niña
Apreté mis dientes sin dejar de mirar al frente mientras mis
pasos daban para atrás…escuché los gritos de esa mujer, pero no eran de miedo
si no que me llamaba para subir…
— Suban,
arriba está vacío
— ¿Y
cómo mierdas pretendes que lo hagamos? – gritó él
— Le
lanzaremos unas sogas
— De
acuerdo – dije aliviada
Debía admitirlo, cada vez los pasos se hacían mas rápidos
cuando comencé a empujar mesas, botes, sillas, todo lo que se me encontraba en
el camino para detenerlos un poco mientras subíamos por las sogas que ya
pegaban en mi hombro, me cargué la escopeta en la espalda y comencé a subir
como me había enseñado un tío…hace años cuando solía caerme bien y jugábamos
por horas.
— Ya
deja de estar jugando Roger y sube por la soga
— Pues
debo esperar a que la perra suba
— ¿Cómo
me llamaste?
— Perra
— Esa
palabra se la dijiste a la chica equivocada
Comenzó a reír, burlándose de mi, los zombies se arrastraron
hasta evadir el muro de objetos de oficina, entonces me quiso jalar, y yo me
aferré bien a la cuerda, solté una pierna y patee su cara…cayó al piso
estampando su cabeza en el piso y me aferré a la cuerda al subir un poco
mas…entonces, los gritos comenzaron a escucharse fuerte por parte de él, así
como el desmembramiento de su cuerpo, piel y chorros de sangre…eran gritos de desesperación
y entonces…ya no se escuchó nada mas que los gemidos, jadeos y gruñidos de esas
personas…que ya no lo eran
— Vamos…dame
la mano – dijo ella
No tuve mas remedio, le di la mano y me subieron ambos a esa
zona que estaba despejada…
— Lo
siento por tu amigo…pero, conmigo no se juega
— Ya
dijiste – dijo riendo — igual era un idiota
— Como
sea…ahora me pregunto ¿Cómo piensan salir de aquí?
— No
lo sé, al menos estamos a salvo aquí arriba – dijo Lu mirando a todas partes
— Uy
si…que emoción
— No
seas sarcástica conmigo
— ¿Dónde
estaban? Me dejaron con ese infeliz
— Como
sea ya está muerto – dijo serio, ese tal Norman — debemos pensar cómo vamos a
salir de aquí, no será fácil, estamos en el piso mas alto, tapamos las puertas
pero no aguantará mucho, debemos subir al último piso…debemos ver si alguien
pasa o como podemos salir
No me quedaba de otra, quería salir de aquí para poder irme
a otro lado, de verdad…prefería estar sola, arreglármelas para poder salir de
aquí
— Dime
una cosa – interrumpió mis pensamientos
— ¿Qué
quieres?
— ¿Por
qué quieres abandonarme? ¿Solo me querías para traerte aquí? Pensé que querías
vivir
— Y
eso intento, no quiero estar cargando con personas…como tu
— ¿y
qué tengo de malo? Te salvé la vida dos veces
— Como
sea, quiero estar sola
— ¿Por
qué haces esto? ¿Qué consigues con estar sola?
— Eso
no te incumbe y ya déjame en paz…comienzas a hartarme y a que la cabeza me
duela, y no es un buen momento, al menos él es policía, él va a cuidarte
— ¿Entonces
te preocupa con quien pueda quedarme? Valla
— Eres
peor que una hermana mayor
— Como
sea, si te quieres ir por tu lado, ¡¡Bien!! Yo iré a buscar a Chris
— ¿Chris?
¿Qué Chris?
— El
hermano de tu novio
— ¡¡Ya
te dije que no es mi novio!!
— Como
sea, yo iré a buscarlo, al menos ya se como defenderme…
Se giró para caminar a otro lado…pero se detuvo y me miró
— Por
cierto…deberías quedarte con el policía, se ve que hacen bonita pareja…
— ¿Celosa?
— ¿De
qué? Eres una niña insolente – comencé a reír — ¿De qué te ríes?
— De
nada…deberías ver como te mira el trasero ahora mismo – se giró
— ¡¡¿Qué
miras?!!
— NADA
YA TERMINEN
Gritó desde la otra punta y ella me miró, se notaba que no
quería que nos separáramos
— Y…y
¿Qué tal si hay algo que nos salve de esto?
— ¿Cómo
que?
— No
lo se, al menos debemos tener un poco de esperanza
— ¿para
qué?
— Para
sobrevivir – reí, era
absurdo — ¿A cuánta mas gente debemos dejar morir para que esa masa
muerta crezca? Deberías dejar de ser la niña caprichosa, el orgullo te sirve
para poder salir de aquí…pero al menos debes ser un poco mas sensible y
entender a los demás…no solo eres tu
Entonces se giró y ahora si se fue de mi vista, solo escuché
que empujó al policía, regañándolo por estarle viendo el trasero, no se quedó
conmigo, la siguió a ella y yo me quedé ahí…esperando a ver cuál era el plan,
escuchaba a esas cosas querer escalar la trampa, pero se resbalaban y se caían,
era muy triste y penoso ver…este tipo de situaciones…caminé entonces con ellos,
subimos a la azotea, y ahí la ciudad se veía por completo…necesitábamos hacer
algo para poder salir de aquí y tenía que ser rápido…
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