viernes, 13 de julio de 2012

Capitulo 4


Narra                  Nixie Bauer

Comenzaba a pensar que esto realmente era una maldita pérdida de tiempo…mi padre miraba las noticias y a mí me molestaba que prendiera la televisión cuando yo estaba estudiando para un examen…

    ¿quieres baja el volumen?
    ¿Por qué no te vas a tu cuarto?
    Porque el foco no sirve ¿recuerdas que te dije que se había fundido? Nunca me escuchas – me hice la mártir
    Disculpa…mañana lo arreglo
    Entonces apaga la maldita tele, debo estudiar para un examen
    Cada vez te pareces mas a tu madre
    ¡¡Hola!! Es mi madre…

Bajó el volumen de la televisión y yo me quedé conforme. Con unas galletas al costado y un enorme vaso con leche eran mi cena de esa noche, el foco de la cocina alumbraba bien y mi madre cocinó temprano para dejarme espacio en la barra…ella era mas consciente que mi padre…de eso no me cabía la menor duda…

“…se ha notificado que el virus es inofensivo, no nos han dado muchas noticias sobre lo que es o lo que puede hacerles a las personas. (…) se ha probado con monos, ratas y algunas aves de no consumo humano, es extraño el comportamiento que se recibe pero como ya hemos dicho antes, no nos han dicho muy bien de que se trata este virus (…) ¿Será una enfermedad nueva? No se sabe…lo que si, es que es peligrosa y puede llegar en cualquier momento a Londres…debemos estar alertas”

    ¿Y eso?

Mi padre giró a verme cuando el comentario en las noticias había llamado mi atención. En mis clases se veía mucho y se hablaba mucho sobre el tema…era algo que a veces me sacaba de quicio porque todos hablaban de ello pero nadie me sabía decir con razón lo que es o lo que hará…

    Una enfermedad que es parecida a la rabia
    ¿Y qué haces?
    Aun no lo saben…de hecho en el laboratorio no nos han llegado las pruebas, dicen que es peligroso
    ¿Peligroso para quien?
    Para todos…
    ¿Sabes? No entiendo nada…solo son rumores de la gente…de esos que les encanta hacer para entrar en pánico y que el gobierno nos suba la gasolina o…el IVA
    Bueno…todo puede pasar, mi amor…

Regresé a la cocina, odiaba sentirme con ese nudo en el estómago por la intriga de esa cosa…miraba los renglones de ese libro y, por fin, terminé de leer. Guardé mis libros y los metí en la mochila…miraba a la nada masticando esas crujientes galletas, pensaba en lo que pasaría, no me quedaría con los brazos cruzados, mañana…después del examen iría a la biblioteca y me metería en las computadoras que suelen dejar prendidas y sin el código de acceso por lo que podría saber un poco más...

Mi padre, James Bauer, era uno de los mejores investigadores de la medicina moderna, o contemporánea como mejor se conoce, mezclando medicinas antiguas hechas a base de frutos o plantas medicinales…y combinarlas con las nuevas para saber su efecto y mayor duración en las personas, aun seguían con la mentada cura para el cáncer, la cual aun no ha sido finalizada del todo…

Entonces salí de casa…estaba nublado, eran como las 6 de la mañana y el cielo se podía notar de un gris oscuro, decidí regresar y buscar mis botas de lluvia, mi paraguas y mi chaqueta impermeable, odiaba mojar…salí de nueva cuenta de casa, sin decir adiós…sin decir nada.

Las calles estaban vacías, solas…muy sucias y era raro…en la calle Bornu las calles, por lo regular, están limpias, ya sea que la señora Harris saliera a barrer o los mismos del gobierno mandaban sus enormes maquinas con escobas por todos lados, no me interesaba, el frío comenzaba a hacerse mas fuerte y era increíble que esto pasara a mediados de Mayo…entre mas caminaba, mas solo se encontraba el lugar…

    ¿Qué rayos?

Susurré caminando despacio, me daba algo de miedo, debía recalcar que mi piel no solo se erizaba por el frío que hacía…llegué a esa cafetería donde me gustaba prender un cigarrillo y tomarme un café antes de llegar a la escuela…para mi sorpresa…el maldito establecimiento estaba solo, como abandonado

    ¡¡¿Hay alguien?!! – grité…pero no hubo respuesta — ¿Qué mierdas está pasando?

Platos, tazas, vasos, cuchillos, cucharas, tenedores, incluso café, tapizaban los pisos de “Black Coffee” salí entonces de ese lugar, no tenía sentido, la verdad es que no lo tenía, caminé mas a la escuela y llegué…el mismo panorama rodeaba el ambiente de la universidad, de ese campus que a veces era terrorífico ahora…parecía más…me preguntaba muchas veces qué es lo que pasaba, pero no escuchaba a nadie…

Pronto…como si los llamara, gemidos, jadeos y pasos atropellados se escuchaban a mí alrededor, estaba sola en el centro de la universidad…ahí donde se suele bromear después de unas clases…fumar, tomar, platicar…

Sombras…sombras que perturbaban mis sentidos, tallé mis ojos para ver si estaba despierta o durmiendo…pero no…esto era real, se acercaban, levantando sus brazos, no podía ver sus caras, pero olía demasiado horrible, tapé mi nariz, sus pies rotos intentaban acercarse a mi…la angustia me entró a lo mas profundo…no podía moverme. Quería gritar, y no podía. El sudor caía por mi frente y sus manos me quitaban la ropa, me desgarraban la piel, sus dientes se encarnaban en mi cuerpo desgarrando la piel que cubría mis músculos, sangre, dolor…empujones y gritos. ¿Dónde estaba?

    ¡¡NOOOO!!
    Dios mío Nixie
    ¿Dónde estoy?
    En tu cama a punto de llegar tarde a la escuela…
    Mamá…que… ¿Qué hora es?
    Son las 6:15…
    Mierda…
    ¿Pesadilla?
    No lo sé…todo fue muy…muy extraño
    ¿Qué soñaste?

La miré…sus hermosos ojos turquesa me observaban con preocupación, sus manos acariciaban mi largo cabello rojo y cerré mis ojos al tragar saliva, limpió mi sudor y me senté en la orilla de la cama…

    Me voy a vestir
    Te prepararé el desayuno y te llevaré a la escuela ^^ caminando no vas a llegar
    Gracias mamá…

Besó mi frente, y se fue. Como había dicho antes…ella era el motivo por el cual me quedaba en esta casa, mi padre podía ser el mejor investigador, y lo respetaba, pero era el peor padre del mundo…a mí parecer…así lo era.

Unos jeans rotos de las rodillas, mis borregos negros, camisa negra con un dibujo de un árbol gris en el pecho hasta el vientre, mi sudadera del mismo tono, dejé mi cabello suelto y me coloqué un sombrero tejito de color gris, ahí bajé y mi madre ya estaba sacando las llaves del auto…tomé el almuerzo a meterlo en la mochila…subí al auto y el motor se prendió…entonces miré el cielo…estaba gris pero no como en mi sueño…miraba por las calles y estaban llenas de personas aceleradas por ir a la escuela o al trabajo…

    Dios, el tráfico está horrible
    Deja…me iré caminando
    ¿Segura?
    Si, ya me trajiste a medio camino…ya es ganancia – sonreí para alentarla
    De acuerdo mi amor…compraré pasta para prepararla como te gusta
    Me parece delicioso, madre – besé su enorme y acolchada mejilla — te veo en la noche
    Te estaré esperando

Bajé del auto cargando mi mochila en uno de mis hombros…caminé despacio y el lindo letrero de Black Coffee aparecía ante mis ojos, tragué saliva y llegué. Como siempre, había mucha gente esperando su delicioso café, me alegré y me formé en la fila…aun tenía tiempo para tomármelo y fumarme un cigarrillo…

    Hola mi amor – besó mi mejilla
    ¿perdón?
    Dije Hola…
    No…la otra frase… ¿Mi amor? ¿desde cuándo soy tu amor?
    Bueno…pensé que no era necesario decirlo – sonreía como si nada pasara…
    No estoy de humor hoy para tus bromas, Liam
    Bueno…lo siento
    ¡¡No lo sientas!!

Mi voz subió de tono y cerré mis ojos al calmarme, pedí mi café y una dona, caminé afuera sin esperarlo, prendí el cigarrillo y caminé donde estaba la brecha para poder llegar a la universidad…

    Se supone que no debas fumar
    ¿A si? No recuerdo que mi doctor me lo haya dicho – miraba al frente
    ¿Te pasa algo?
    No…
    Bueno…te quiero invitar a cenar, mi hermano hará una rica cena e invitará a su novia…y yo quiero invitar a la mía
    ¿Y por qué me lo dices? Invítala y ya
    Nixie…
    Liam, yo no soy tu novia, y no tengo interés en serlo, ayer dormí tarde por estudiar, tuve una pesadilla horrible y ahora me vienes a joder con que vallamos a cenar… ¿Te acuerdas que trabajo por las tardes hasta el anochecer? Si ya se te olvidó te lo recuerdo ¡¡soy una maldita mesera!! Yo si pago mis estudios…a ti todo te dan

Caminé dejándolo atrás…él era un buen chico, pero no quería que me molestara mas, quería investigar eso…quería hacer mi examen y deshacerme de esos malditos pensamientos que me abrumaban cada vez que me iba adentrando a los pasillos de la escuela, miraba a los alumnos, reían, bromeaban y otros dormían en el suelo fuera del aula…todo estaba bien…todo estaba bien.

    Adelante señorita Bauer…tome asiento, en un momento comenzará la prueba
    De acuerdo, gracias

Me dejé sentar en una de las bancas con escritorio, miraba el salón medio lleno, me daba nervios comenzar con las pruebas, pero me atormentaba mas ese maldito sueño y las noticias de anoche…entonces agaché la mirada al escritorio y ahí estaba esa maldita hoja con 50 preguntas perturbantes…y que a pesar de que estudié toda la noche…mi cabeza estaba en blanco tratando de recordar las líneas donde había visto la respuesta de una o dos preguntas.

Mi cabeza me daba vueltas, contestaba…y pensaba en ese sueño, sentía una presión enorme y no sabía el porque si esto era un juego…terminé, dejé la pilita de hojas sobre el escritorio y salí…la maestra me dio el permiso…entonces entré a la biblioteca…

    Me permite… ¿Tiene computadoras disponibles?
    Si, hay solo una…la 10 por favor…
    Gracias
    Tu credencial…
    Aquí tienes

Se la entregué y caminé hasta la computadora 10. Mis botas hacían un poco de ruido, pero lo que me importaba era llegar a esa hilera de computadoras, vi el número 10 y me senté.

    Veamos – miraba la pantalla y no sabía como comenzar

Ponía cosas sin sentido y no encontraba nada…esto me estaba sacando de mis casillas…cuando…en una de las pestañas botadas en una esquina, miré algo que me llamó la atención…

<<Virus de la fiebre hemorrágica de CRIMEA>>

Di doble clic y comencé a leer la página. Era algo similar a la página que tenía mi padre, la que formaron para hacer más reconocido su laboratorio…para acceder a leer las noticias, resultados y de más necesitaba la clave para entrar…

    ¡¡Carajo!!

Tomé mi libreta, una lapicera y apunté la página, ahí apagué todo y salí corriendo. Ya iba tarde a mi trabajo. Tendría que comenzar a pensar en como iba a robarle a mi padre la clave, sin ella me sería difícil encontrar pruebas de que esto en verdad estaba pasando, jamás había escuchado esa enfermedad…era casi enfermera, mi padre una ratita de laboratorio y mi madre graduada de medicina, estaba en la sangre que debía o no conocer las enfermedades…

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