martes, 17 de julio de 2012

Capitulo 6


Narra                       Nixie Bauer

Comenzaba a sentir frío…era extraño que en casa hiciera frío, mi padre siempre se preocupaba por dejar calientita la casa por mi madre…era exagerada en cuanto ese tipo de cosas…abrí mis ojos y decidí bajar…extrañaba el sabor de la leche en mi boca. Descalza bajé las heladas escaleras, me hacían despertar a comparación de otros días.

    ¡¿Max?!

No sé porque siempre gritaba su nombre sabiendo que mis padres estaban dormidos, la verdad es que no me interesaba despertarlos, era unos viejos aburridos. No llegaba mi perro.

    Max – volví a llamar — estúpido perro

Tallé mis ojos, abrí la heladera y comencé a buscar la leche…para mi desgracia, no había. Maldije un par de cosas en la oscuridad de la casa…se sentía un escalofrío horrible en mi espina dorsal, mis tripas se hacían nudos y no sabía siquiera por qué…entonces escuché a alguien bajar las escaleras…asomé la mirada de la cocina…pero cayó, quizá era mi madre. Sus pies se resbalaron, algo torpes, me asusté pero a la vez reí…

    ¿Ves? Eso te pasa por no…

Al tomarla de la cabeza sus manos se aferraron de mis brazos queriendo arrancar la piel pero no lo logró…la empujé. Caí al piso sentada con las piernas abiertas. Gemía, se arrastraba y emitía sonidos guturales como si sufriera por dentro, como si fuera un animal hambriento…sus dientes estaban extraños, ya no estaban blancos como ella solía conservarlos, su piel tenía sangre por todos lados y sus ojos se desorbitaban como si quisieran salirse…

Se levantó del suelo y corrió a mí, tomé lo primero que estaba a mi alcance y lo azoté en su cabeza haciéndola caer…

Como pude, hice reaccionar mis piernas y así levantarme del suelo, corrí a la oficina de mi padre, donde guardaba el arma que me pidió jamás decirle a mi madre sobre su existencia…la tomé y, agitada, apunté a la puerta…ya no escuché nada. Recuerdo sentir que el cabello me estorbaba para ver, y lo hice para atrás sin soltar el arma apuntando a la puerta…me dejé de tonterías y dejé de temblar, esto ya me lo veía venir…así que no era nada nuevo, era como los videojuegos que Liam ponía de ves en cuando…los cuales me molestaban mucho.

Era como las películas de terror, no sé por qué no salía corriendo de la casa si bien sabía que iba a pasar, saldría alguien para asustarme, pero ¿Qué es lo que cambiaba aquí? Que esto era la realidad…y quizá estaba a punto de matar a mi familia. Entones jalé el gatillo, la muy maldita se estaba comiendo a mi perro. El agujero en su cabeza era notable…era asqueroso, Max sufría…Max me pedía a gritos que acabase con su vida…me dolía…era mi mejor amigo y quizá el único que tendría. Le dije adiós.

Subí las escaleras en busca de ropa. Unos jeans ajustados, esas botas que jamás pensé volver a usar, esas militares que me encantaban con cintas hasta las pantorrillas, una blusa un poco holgada, una chaqueta de cuero, ese cinto que podría soportar el arma y un gorro en mi cabeza…no había tiempo de pensar en lo que había hecho, tomé mi mochila y salí en dirección a la universidad, en la cual me encontraría con ese sueño maldito que tuve…la única diferencia…es que esta vez, no sería presa de esas porquerías.

    ¡¡¡Nixie!!!

Me detuve apenas en la puerta de salida…giré mi mirada a las escaleras, y apreté mis puños como mi retorcido estómago…

Miré a mi padre acostado en la cama, con el estómago abierto y sus manos sosteniendo su pecho…ver esa escena me dejó un poco de nauseas y pena, era mi padre después de todo…pero esto ya no se podía revertir…

    Mátame, hija…no quiero ser parte de esas cosas – gimió con dolor
    ¿Por qué debería darte ese preciado gusto? Tu experimentabas con estas cosas…tu sabías que es lo que iba a pasar y aun así no dijiste nada
    Yo no lo sabía…te lo juro…
    ¿Cómo es que tú y mi madre se contagiaron y yo estoy intacta?

Sus ojos brillaban, comenzaba a balbucear…apreté mis ojos girando mi cabeza a otro lado, levanté el arma…y disparé. Increíblemente el tino fue directo en su cabeza, no tenía tiempo que perder, debía llegar ahí, la sala del director tenía armas. Esto no tenía sentido, en una escuela de medicina… ¿Cómo puede ser posible que ante sala del director esté repleta de armas? Esto me olía muy mal…

¿Y qué fue lo que me encontré? Si…claro, una mujer estúpida que ni siquiera sabía manejar un bat y le daba miedo un arma…esto iba de mal en peor. Dejó la bocina recargada en el teléfono y me miró, sonreí de costado cuando miraba sus ojos con miedo…

    ¿Dónde conseguiste el arma?
    No te interesa…yo me largo de aquí
    Y… ¿Y a dónde irás? ¡¡Ya viste las cosas que hay ahí afuera!!
    Las hay por todas partes…y ese maldito bat no te va a ayudar de mucho

Lo miró, aproveché el momento y giré a otro lado, sentí sus pesados tacones seguirme por el pasillo hasta llegar a la sala del director…atenta a todo como si esto ya lo supiera, solamente me salía…no había experimentado nada de este estilo y aun así, me sentía tan viva de poder al fin…matar personas.

Abrí el gran portón, estaba vacío con sillas tiradas por todos lados, apuntaba sin miedo, y suspiré al llegar a ese cuarto repleto de armas. Ella como yo nos maravillamos, ya que sabía de esto…pero jamás lo había visto…

    Por dios…
    Toma un arma, ese bat no va a servirte
    No sé usar armas
    Valla…eres patética – dije riéndome de ella

Su expresión fue algo que me hizo reír aun más…

    ¿Sabes dónde queda el laboratorio Nairo?
    Si…está fuera de la ciudad… ¿Por qué?
    Haremos un trato – tomé una escopeta al cargarla y sonreír — tu me llevas a ese laboratorio…y yo te enseño a disparar un arma
    Me suena lógico pero… ¿para qué quieres ir a ese…?
    ¿Aceptas el trato o no? No te dije que me hicieras preguntas
    ¿Qué maneras de hablar son esas? al menos soy quizá dos o tres años mas grande que tu
    No, lo lamento…no soy tan vieja – reí de nuevo — ¿Aceptas?

Llevarme a esa mujer…como una carga era lo mas horrible, encima su carácter o simplemente su manera de vestir era de una chica que solo sabe ordenar papeles, que solo sabe seducir a los hombres y gritar como una nena…pero quizá también había algo dentro de ella que me pudiera servir…

    De acuerdo…
    Entonces toma esta…es la mas liviana
    ¿Cómo es que sabes de estas cosas? ¿eres enfermera, no?
    Te dije que no hicieras preguntas
    Si vamos a ser compañeras al menos debo sab…

Levanté el arma y volví a apuntar a su cabeza…

    No me hagas hacerlo de nuevo, insolente…deja de hacer preguntas y vámonos antes de que comience a anochecer
    Mocosa – susurró

Solo sonreí…caminamos despacio por esos pasillos, apenas comenzaban a ser la 1 de la tarde, quizá con algunos minutos, con las maletas llenas de armas y municiones quedamos en salir de la escuela…

    ¿No buscaremos a Liam?
    ¿Por qué tanto interés en él? Ya me hartaste con ese sujeto
    Se bien que lo conoces – me quedé callada — vine con él…me dijo que iba a buscar a alguien…quizá eras tu
    Quien sea…no me interesa, debemos irnos, hicimos un trato
    De acuerdo…ya…

La miré que volteó su cara atrás, como si lo fuera a encontrar con la mirada la incité a seguir. La salida de la universidad fue algo tediosa…comenzaba a desesperarme esas cosas salían por todos lados y teníamos que correr…correr muy lejos para que no fuéramos atrapadas…

    ¿Sabes manejar?
    Claro que si
    Pues tomemos esta camioneta
    De acuerdo ¡¡pero sube rápido!!

Su miedo me desesperaba, subí la maleta y luego yo cuando arrancó con fuerza y atropellamos a unos cuantos, gritó suave y era inevitable no sentir miedo también…entonces salimos de esa zona habitacional y manejó tranquila por las calles cuando ambas mirábamos por las ventanas. Papeles tirados, gente desorbitada caminando ya sin vida…olía horrible…como a un matadero.

    ¿A dónde vamos?
    A donde me dijiste – dijo sin ánimos
    ¿Por qué te detienes?

No me contestó…miró ese edificio enorme…ese de la compañía familiar de Liam, no quise decir nada, quizá era alguien importante en ese lugar, o alguien importante para una persona en específico…manejó de nuevo.

Ya eran cerca de las 5, y el sol apenas se miraba bien, pero en cualquier momento debía bajar y nosotras teníamos que detenernos en algún lado.

    Detente aquí
    ¿Estás segura?
    No…pero debemos comer algo…el dolor de cabeza me está matando

Era un tipo hotel…donde los cuartos estaban seguidos en una hilera y había una tienda de recepción donde se veía que vendían o había comida, ya que no pensaba pagarle a un muerto…bajamos cautelosamente, le temblaban las manos al tomar el arma y yo estiré mi mano al detenerla

    Yo entraré primero
    De acuerdo…por mi está bien

Empujé la puerta. Las tripas de una mujer adornaban el aparador y la máquina registradora, la sangre bañaba una de las esquinas del lugar como si fuese pintura…miré a todos lados y la escuché detrás de mi…apuntaba a todos lados…el frío invadía todos lados de mi cuerpo de una manera sorprendente…el miedo es el que te mueve y al parecer…yo tenía bastante porque no paraba…no dejaba de caminar a donde parecía mas peligroso…

    Adelántate…busca una habitación para descansar…mientras buscaré comida
    Pero yo no quiero ir sola

La miré y apunté su cabeza…

    Créeme me estás hartando
    Pues a ver como le haces cuando me mates… ¿Preguntar a los muertos cómo llegar al laboratorio? Te deseo suerte

Me estaba jugando sucio o estaba jugando como yo…bajé el arma cuando abrió sus ojos y apuntó con miedo, al momento que me giré…ella ya había jalado el gatillo y la sangre cayó en mi rostro como un chisguete, me dio asco y pasé mi mano por mis mejillas para quitar esa sangre…pero enseguida la miré a ella…sin poder creer que había disparado y justo apuntar en su cabeza…

    ¿Lo maté?
    Así es – la miré como orgullosa
    Dios ¿Qué hice?
    No digas estupideces, ve a buscar el cuarto…
    De…de acuerdo…

Caminó con cuidado, el sonido de sus tacones se escuchaba cada vez mas lejos y yo me seguía adentrando en ese pequeño cuarto para buscar comida, me temblaron las entrañas de lo recién…por perder la concentración…casi muero…pero ella me salvó…tenía agallas…así que esto iba a ser divertido…la comida la encontré, enlatada y unas envueltas en plásticos…no tenía tiempo de revisar cual servía y cual no…así que agarré todo parejo y caminé algo apresurada, el sol ya se estaba ocultando y de noche…esto iba a ser peor…

    Acá hay uno vacío…
    Bien

Corrí a ella…había abierto todas las puertas y, en todos, había sangre, tripas, brazos, piernas…cabellos y no sé que mas…

    ¿Y si la puerta no resiste?
    Resistirá…confía en mi…
    ¿Has pasado por esto alguna vez?
    Los videojuegos ayudan a veces
    Increíble – bufó algo molesta

Sonreí, salí del cuarto a buscar algo…algo que tapara la ventana…arranqué una de las puertas de otro cuarto, disparé a las bisagras y esta se soltó…la tomé, estaba algo pesada pero podía con ello…me metí al cuarto y la coloqué atorándola en la ventana…cerré la puerta y aventé la bolsa llena de latas en la cama…

    Aquí hay comida
    Excelente

Sonrió y buscó pero…su cara no fue muy agradable

— Lo lamento princesa…es lo que hay

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